-Vení, sentate conmigo.Y así estuvimos mucho tiempo. Esa circunstancia me demostró y me mostró a un ser estupendo, muy dulce y qué, a pesar de su problema físico, no de dejaba de seguirnos en cuanto despelote hiciésemos. Los otros dos pelotudos deben haber terminado siendo amantes. Mi espíritu inquieto, hoy los psicólogos le dicen: Hiperquinético, hacía que varíe de compañeros y era habitual en casi todos nosotros, cambiarnos de banco. Entonces, yo me sentaba casi siempre con Lucio Cabido. O con José Luis González o con Enrique Colombo, fallecido hace unos años y con quien mantuve la amistad posterior al secundario. José Luis López, un petiso que lo que tenía de buen amigo y de estudiante, lo tenía de “flor de quilombero”. Luis Pirroni, fue medio bola cuatro años y se despertó en quinto año, destacándose como uno de los más lieros. Jorge Schuster, todo un personaje que según me contaron, murió en un tiroteo en un allanamiento o algo parecido durante la dictadura de Onganía, pero nunca pude constatarlo. Ángel Wicszniewisz, en la casa lo llamaban Tito. Su apellido era tan difícil de pronunciar, que esa gran profesora de Inglés que tuvimos cinco años, la Sra. De Gazzave, lo llamaba Winiski, para hacerla fácil y porque nunca le salía el original. Era muy quilombero y después la seguimos juntos en la Facultad de Derecho. Lógicamente, abandonamos antes de que termine el primer año. Arauz, que estudiaba para mago y siempre andaba haciendo “trucos” durante la clase y muchas veces, nosotros hacíamos de ayudantes. Alfredo Lizza, otro “bolonquiero” que uno no sabía si era inteligente o boludo, pero que era un gran amigo y muy fiel. Nos comunicamos un par de veces varios años después y nunca más supe de él. Daniel Nastri, el “lindo” de la división. Rubio, buena figura. Yo conseguía minas y salíamos juntos, incluso hasta un par de años después de la secundaria. Ricardo Reverter, gran pibe y amigo, pero estaba en la segunda línea de la “Barra Brava”. Raúl Todaro, otro gran amigo de la segunda línea. Con sus gruesos anteojos se parecía a Fava, el personaje de la historieta “El Eternauta”. José Luis Peirano, muy buen estudiante y amigo, vivía cerca de casa. Él, muchas veces se alejaba del despelote para no “quedar pegado. Era medio cagón. Mario Spruch Weiser, un muy querido amigo que lamenté siempre no haber podido seguir la relación. Esas boludeces de muchos que al terminar el secundario, nos alejamos de todo. Dejé para el final a Daniel Marota. Sus anécdotas son infinitas y merecería todo un libro. Es uno de los putos más putos que he conocido en mi vida. Desde primer año que me quería “voltear”, siempre quería sentarse conmigo y me pasaba la mano sobre el hombro o intentaba acariciarme la pierna. De familia muy acomodada, era hijo del, por entonces, presidente del Club Huracán. Cada tanto, me hacía regalos para conquistarme. Un fenómeno. Pero era un gran muchacho, muy querible, muy amigo y, por sobre todo, nunca logró su objetivo. Sus aventuras, flirteos y escaramuzas sobre cuanto muchacho lindo pasara cerca, eran notorias, divertidas y, para ese entonces, muy osadas y audaces. Hoy es moneda corriente, pero por esos años, era muy despreciado por la sociedad. Para mí fue adelantado. Me lo crucé una vez en la calle y ya no tenía esa cara regordeta y simpática del secundario. Su rostro denotaba tristeza y en cinco minutos me contó su vida. Desheredado, alejado de todos, poca guita y buscando “chongos” por la ciudad o haciendo algún peso en los baños de Retiro. Lamentable. Me dolió mucho verlo. Me quedo con la imagen de los cinco años que estudiamos juntos. Es mucho más lindo,… y saludable. Y bien, querido amigo Lucio Cabido, porque me dirijo a vos, te habrás dado cuenta. Pasaron 46 años desde que nos vimos la última vez en el “Rancho de Ochoa” (el popular artista y recitador) festejando la despedida del secundario. Estoy seguro que no te habrás olvidado de todo esto. ¿Te acordás en 4° año a la profesora de Matemáticas? Era la más mala del Instituto Guillermo Rawson. Le faltaba el bigotito y era Adolfo Hitler. Pero no, era alemana y se llamaba Herstein, apellido que cuando se pronuncia ya te produce miedo. Era bajita, gordita, piernas robustas y con su cara siempre roja, lo que la hacía más temible aún. Incluso, siempre venía con un vestido rojo, bien rojo, como para atemorizar aun más al alumnado. Con los años, cuando descubrí al pintor Botero, no pude menos que asociar su cara a cualquiera de sus personajes. Su carácter era terrible y en sus clases, predominaba el silencio rotundo. Yo, como todo hombre de letras, no soportaba a la Matemáticas y mucho menos a “La Herstein”, como se la conocía. Además, la Matemáticas de ese año es la más pesada de los cinco del Comercial, con la Tabla de Logaritmos y no sé cuantas cosas horribles más. No quería estar en sus clases y se notaba en mis notas. Ya en Mayo, me encaminaba con seriedad a Marzo directo. Un día, se me ocurre llevar unos “Cascabeles” al Colegio. En el recreo antes de la clase de “La Herstein”, nos ponemos de acuerdo media docena de forajidos de “nuestra barra” y nos sentamos atrás de todo (por supuesto). Si la memoria no me falla los seis éramos: Cabido, López, Spruch Weiser, Wicszniewisz, Lizza y yo. En medio del silencio sepulcral de la clase de la feroz profesora, empiezo a hacer sonar suavemente debajo del banco a los cascabeles y con voz tipo susurro, los seis mafiosos empezamos a cantar una canción que había popularizado Joselito: “Doce cascabeles lleva mi caballo por la carretera y un par de claveles al pelo lleva mi romera.” Yo le miraba la cara regordeta y roja a la profesora y ella no alcanzaba a distinguir qué era lo que mancillaba su silencio total. Qué era ese murmullo… Al mismo tiempo, nosotros aumentamos “un poquito” el volumen y yo sacudía más fuerte a los cascabeles. Ahí fue cuando la “fascista” profesora, con la cara más roja que nunca, su vestido rojo, más rojo que nunca, dejó la tiza en el pizarrón y se fue de la clase. Nosotros nos moríamos de risa pero esperábamos la contraofensiva. A los dos minutos entraron en el aula, “La Herstein”, “El Chancho” Torres, que era el Director del Instituto, “El Paragua” Rivero, Jefe de Celadores y “Miseria Espantosa” Lozano, Jefe de Piso. El Director preguntó quienes eran los que estaban alborotando la clase so pena de ser fusilados en el patio al lado del mástil, más o menos. De inmediato y para que no sufran consecuencias mis compañeros, me levanté y dije que había sido yo. Pero no fue suficiente y la ligó también mi compañero circunstancial de banco qué, la verdad, no me acuerdo quien era. Pudo haber sido López. La cosa es que el castigo fue que los dos no entraríamos más en la clase de Matemáticas por el resto del año. Lo que significaba algo que estaba escrito: a Marzo directo. ¡Y recién estábamos en Junio! Era muy cómico, entraba la profesora y nosotros salíamos y nos quedábamos pelotudeando en el patio toda esa hora. Afortunadamente, en el examen de Marzo, no estuvo esa profesora y pude rendir bien. ¿No te acordás Lucio? En quinto año, faltaba poco para finalizar el año. Durante el recreo y previo a la hora de Contabilidad dimos vuelta los bancos y cuando entró ese gran profesor de apellido Falcón, estábamos todos de pie, de espaldas y mirando el ventanal del fondo. El profe, que nos conocía desde primer año, fue hacia el escritorio, dejó la libreta de clasificaciones encima y dijo: ¡Gente grande! Ahí nos empezamos a cagar todos de risa, incluido él y volvimos los bancos a su lugar. Sabíamos a quién le hacíamos la joda, porque otro profesor quizás no lo hubiese tolerado. Pero Falcón era grande de verdad, como educador y como persona. Tantas historias que hemos vivido juntos. Tantas que “pudimos” vivir. Se nos fue la vida y aún, sin estar juntos, sin vernos hace 46 años, estamos unidos. Pero no quiero partir sin poder verte una vez más. Sin tomar algún vino o comer un asadito criollo. Con vos y tu familia. Conmigo y mi familia. Contarnos qué hicimos con nuestras existencias. Tristezas y alegrías. Y el futuro de nuestros hijos y, en tu caso, tus nietos también. ¿Qué estamos esperando? Por eso, cito a Jorge Manrique nuevamente: Recuerde el alma dormida, avive el seso y despierte contemplando cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte tan callando.
jueves, 15 de noviembre de 2012
SENTIDO RECUERDO DE UNA EPOCA HERMOSA Y HOMENAJE AL AMIGO
NO QUIERO IRME SIN PODER VERTE
"La vida es aquello que te va sucediendo mientras estás ocupado haciendo otros planes." John Lennon
Fuiste parte de la mejor etapa de mi vida.
Y no quiero irme sin poder verte una vez más.
¿Te diste cuenta que hoy, casi al finalizar el 2012, se cumplen 46 años sin vernos?
Vos, allá en las “Españas”, añorando tu terruño. Yo, en Argentina, en ésta tierra gaucha, esperando tu regreso.
¿Te acordás del Profesor de Literatura de nombre Oronás, en 4° año?
Él, alto, corpulento, morochón, nos recitaba:
(COPLAS A LA MUERTE DE SU PADRE - JORGE MANRIQUE
Copla I - Recuerde el alma dormida)
Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquier tiempo pasado
(Copla V- Este mundo es el camino)
Este mundo es el camino
para el otro, que es morada
sin pesar;
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nacemos
andamos mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenecemos;
así que cuando morimos
descansamos.
Era una de las pocas materias que me interesaban. Obviamente, entre otras cosas, después fui escritor, pero las letras es lo que más me apasionó desde siempre.
Vos eras de los más inteligentes de la división. También y junto a mí, de los más “quilomberos”. Cosa rara lo tuyo. Un alumno que estudiaba y que era “liero” también.
Tal vez por eso, casi siempre andábamos juntos. Porque nos entendíamos a la perfección.
Te recuerdo, siempre lo hice, con tu traje verde claro y el nudo de la corbata que pareció eso: un nudo, porque era muy poco elegante. Pero no nos importaba. En aquella época, esas “pelotudeces” no tenían la más mínima importancia. Los valores pasaban por otros sitios.
De qué servía la “pulcritud” de Espósito o de Rial, que todos los años hacían “rancho aparte” y se sentaban juntitos en la primera fila y no le daban bola a nadie. Incluso, ni siquiera vinieron a despedir el año con el resto.
Ellos despreciaban a todos en la misma medida que nosotros a ellos. Porque eran dos asquerosos y discriminadores.
Recuerdo una vez que a González, que era de los mejores alumnos de la clase, lo basurearon porque tenía un problema en el brazo izquierdo, producto de una parálisis que tuvo de chico. Además y a raíz de ese problema, de esa enfermedad que había tenido, su cuerpo era muy esmirriadito y no podía hacerle frente a nada ni a nadie. Ahí se ganaron mi desprecio. Los putee a los dos en el recreo y casi los cago a trompadas y para contrarrestar esa ofensa, le dije a González (José Luis era su nombre):
jueves, 8 de noviembre de 2012
*Tributo a Leonardo Favio*
TRIBUTO A LA “CREACIÓN”
*Tributo a Leonardo Favio*
Escribe MIGUEL ÁNGEL GIORDANO (Escritoriador)
¡Qué vida la nuestra! Ínfimos seres, deprimente raza humana que derrocha su existencia corriendo detrás de NADA y no alcanza a ver todo lo bello que tiene a su lado, o que a veces, lo roza por un momento.
Son lo que yo denomino: “hechos mágicos”. Esas pequeñas o grandes cosas o sucesos que bordean a nuestro cuerpo y penetran si se lo permitimos o se alejan si lo ignoramos.
Cuando nos damos cuenta del error queremos solucionarlo, pero ya es tarde.
Lamentablemente, siempre es tarde.
Entonces, casi siempre nos quedamos con las ganas de pedirle disculpas al amigo que herimos, o el beso sensual que no dimos a nuestra amada, o la caricia a nuestros hijos, o simplemente contemplar a la naturaleza, o a los animales.
Siempre es tarde. Las cosas ocurren y ni nos enteramos. Pasan a nuestro lado y no le otorgamos la importancia necesaria, la importancia que se merece.
Después, llega lo irreparable, llega la muerte y con ella, afloran todos nuestros arrepentimientos. Pero es tarde.
Ya se fue ese amigo, o la amada o se alejan los hijos, la naturaleza parece descartarnos y los animales nos dan vuelta la cara.
Leonardo Favio es uno de esos “hechos mágicos” que nos eligió para que lo adoptemos o para que lo desterremos.
Yo lo adopté. Él es diez años mayor que yo. Hoy no es nada. Pero cuando fui al estreno de la película “Éste es el romance del Aniceto y la Francisca, de cómo quedó trunco, comenzó la tristeza y unas pocas cosas más...”, título extenso y curioso para aquella época (1966), él tenía 28 años y ya había filmado “Crónica de un niño solo”.
Yo hacía apenas cuatro años que escribía mis primeras poesías, mis primeros relatos y cuentos. ¡Y él ya era un reconocido director de cine!
Muchos, entre los que me incluyo, queríamos a ese hombre que salía a la palestra a pelearle el sitio de privilegio de los directores de esos años, pero que no habíamos entendido bien el mensaje de esos grandes films.
Pocos años después, comprendí todo. Cuando descubro a Vicente Huidobro, el gran poeta chileno y precursor inexcusable de lo que vendría después.
Ahí me di cuenta de que Favio no era un “creador”, como se le decía y como aún hoy se lo califica. Favio era un CREACIONISTA al estilo Huidobro, aunque él lo ignorara. (O no). Porque era tan intuitivo que sabía muy bien que ese era el camino.
Huidobro decía que no soportaba a los poetas que escribían:
“El pan está sobre la mesa”.
Un Creacionista diría: “Dios está sobre la mesa” o “El hambre está sobre la mesa”.
Y Favio nos contó las cosas de otro modo, para que nos enriquezcamos, para que pensemos y no estar sentados en una butaca como ostras sin sentir absolutamente nada.
Viendo las películas de Leonardo Favio, uno sabe que cada escena es una película en sí misma y siempre va a haber elementos que nos subyuguen, que nos conmuevan.
Y eso, Señoras y Señores: ES EL ARTE.
Aprendió al lado de Leopoldo Torre Nilson, un director de cine que es venerado como a uno de los mejores. A mí nunca me gustó, a pesar de que hizo grandes superproducciones (San Martín, Güemes, Martín Fierro), muy taquilleras y otros filmes de muy buena calidad que sí me agradaron: La casa del ángel, Fin de fiesta, Los siete locos y Boquitas pintadas.
Pero Favio sabía, intuía que el camino era otro.
Su fidelidad a sí mismo y a sus orígenes, su coherencia a lo largo de su vida queriendo darle a la gente “lo mejor de mí y no defraudarlos” (SIC), más sus dotes innatas para “ver” lo que otros no alcanzan a distinguir, su meticulosidad para lograr siempre lo perfecto o casi perfecto y su “curiosidad” para encontrar nuevos rumbos, nuevos mundos, fueron los artífices de toda su magnífica obra.
Por la idiotez humana, tuvo que emigrar del país y buscar otros caminos.
Estuvo con su familia, algunos años en Colombia. Vivieron en la localidad de Pereira y mientras él daba charlas y tertulias de cine entre los universitarios, Carola, su mujer, estudió y se recibió en la Facultad de Filosofía y Letras.
A Favio le encantaba Pereira porque todo lo tenía cerca y más que una ciudad, le parecía una gran familia, donde la calidez de la gente lo hacía sentir uno más. Además, la tranquilidad de la ciudad le permitía concentrarse en su trabajo y descansar de las continuas giras como cantante.
En esos duros años en Argentina, previos al exilio, cuando no querían darle dinero para sus películas y los avatares políticos lo expulsaban, se refugió en la música. Y allí también descolló y superó a los grandes “titanes” del momento como eran Palito Ortega y Sandro.
Los diferentes públicos de habla hispana y de otras latitudes, lo consagraron y sus discos se vendían masivamente.
Ahí tuvo la fuente para poder filmar lo que él realmente quería.
Juan Moreira (1973) y Nazareno Cruz y el lobo (1975), son la clara muestra de todo lo que he dicho.
Nazareno Cruz y el lobo y El romance del Aniceto y la Francisca, están consideradas como las mejores películas del cine argentino. Crónica de un niño y Juan Moreira, están ahí cerquita. Y todavía quedan Gatica y Aniceto.
Para mí, Juan Moreira es la mejor. Porque en esa película, Favio no solo muestra un personaje histórico dentro del ambiente campero. Es una historia de amistad, de amor, de odios, de discriminaciones, de traiciones y de valor. También, es una muestra clara de la suciedad política y los abusos de poder. Creo que es una película completa.
El final es apoteósico. Un Juan Moreira acorralado por 25 hombres de la ley en el prostíbulo, almacén y pulpería "La Estrella" de la localidad de Lobos (Provincia de Buenos Aires) y aunque sabía que estaba rodeado, sale a pelearlos cara a cara con dos revólveres y un cuchillo. La escena de Rodolfo Bebán (Moreira) atravesando el pasillo del prostíbulo matando, siendo herido y luego su “casi huida” intentando saltar una tapia para llegar a su caballo, son de una belleza pocas veces vista en el cine de todo el mundo.
Finalmente, va a ser herido de muerte por la espalda, por la bayoneta del sargento Chirino, quien le perforó el pulmón izquierdo. Sin embargo, Moreira alcanza a disparar su trabuco hiriendo en el rostro a Chirino que como consecuencia de ello, perderá un ojo.
Fue tan importante ese hecho de ser atravesado a traición, que a partir de entonces, la gente de pueblo empezó a llamar a las traiciones: “Chirinada”.
Otra escena memorable ocurre en el film Nazareno Cruz y el lobo, cuando Nazareno (Juan José Camero) rueda por un barranco que parece interminable y desemboca en lo que sería el Infierno. Ahí lo estaba esperando el Diablo, encarnado por un impecable Alfredo Alcón, quien le ruega que cuando esté frente a Dios, le pida por él, para que lo perdone y lo libere de su labor.
Esta escena es de una belleza infinita, con una calidad cinematográfica inusual. La iluminación, la fotografía, el conjunto en general, es tan bello, que uno no puede menos que emocionarse y llorar. Y eso solo se logra cuando alguien entrega su amor y su alma en una obra artística.
La película ganó muchos premios y es la más taquillera en la historia del cine argentino.
En Aniceto (2008), su último film, logró lo que él siempre quiso, a decir de sus propias palabras:
“Para el personaje de Aniceto, lo elegí a Henán Piquín, porque además de ser un excelso bailarín, tiene la cara que yo quería. Piquín sin dudas es Aniceto.”
“Para la filmación, conseguí un galpón abandonado de 400 metros por 200 metros y eso me permitía crear con las luces, yo mismo, el sol, la luna, las estrellas, el universo entero, también el viento, la lluvia y el resto”.
Para los que no lo saben, la base del Creacionismo de Vicente Huidobro es:
“Crear su propio mundo, completamente desligado de la realidad. Rechaza la mimesis, es decir, el reflejo de la realidad de una forma verosímil, porque según la ideología creacionista la mimesis no crea nada que no existía previamente.”
Huidobro dice en su manifiesto:
“No he de ser tu esclavo, madre Natura; seré tu amo. Yo tendré mis árboles que no serán como los tuyos, tendré mis montañas, tendré mis ríos y mis mares, tendré mi cielo y mis estrellas. Ya no podrás decirme: 'Ese árbol está mal, no me gusta ese cielo; los míos son mejores'. Yo te responderé que mis cielos y mis árboles son los míos y no los tuyos y que no tienen por qué parecerse.”
Huidobro también decía: “El poeta es un pequeño Dios”.
Y Favio, con Aniceto, logra SER DIOS. Logra crear su propia naturaleza y un mundo a su imagen y semejanza.
Entonces, no es desacertado suponer que Favio sabía de esos fundamentos y lo reflejaba en sus películas.
Y ese es Leonardo Favio. Ese “hecho mágico” que me penetró y al cual nunca dejé salir. Porque yo sabía que me estaba enriqueciendo y sería mejor ser humano sintiendo adentro mío todo su arte y porque él sabía que yo lo retendría.
Los dos nos buscábamos.
El encuentro no fue casual. Fue y es lo que ambos deseamos.
lunes, 5 de noviembre de 2012
WOODSTOCK, el festival que no se olvida
A cuarenta y tres años de un suceso que conmovió a la juventud de la época y que quedó marcado a fuego en el corazón de varias generaciones
El festival de música y de arte, conocido por Woodstock, es uno de los eventos de rock más famosos de la historia. Tuvo lugar en una granja de Bethel, Nueva York, los días 15, 16 y 17 de agosto de 1969.
Lleva el nombre de Woodstock porque en un principio, estaba programado para ser realizado cerca del pueblo de Woodstock, en Ulster County. Tras una fuerte oposición local que casi lo cancela, Sam Yasgur convenció a su padre Max para acoger al concierto en los terrenos de la familia, localizados en Sullivan County.
Entre algunas perlitas, puedo mencionar que hubo tres muertos durante los tres días del festival. Uno por sobredosis de heroína, otro por peritonitis y un tercero por ser atropellado por un tractor.
Hubo dos nacimientos en medio de la concurrencia.
Se realizó un documental sobre este concierto, dirigido por Michael Wadleigh y montado por Martin Scorsese. Fue estrenado en 1970 y ganó el Premio Oscar al mejor documental. La película ha recibido el título de "culturalmente significativa" por la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos y seleccionada para su conservación en el National Film Registry.
Placa conmemorativa, fotografía de Heinrich y Friedl Winter
Woodstock, está considerado como el más grande y el mejor de todos los festivales de música y arte de la historia.
Congregó a 1.000.000 de espectadores, 340.000 más de los que esperaba la organización, y se estima que 250.000 no pudieron llegar, la entrada costaba u$s 18.- de la época para un solo día, por lo que en la actualidad costaría sobre unos u$s 24.- y el bono de tres días estaba a u$s 94.-
Woodstock se convirtió en el ícono de una generación de norteamericanos hastiada de las guerras y que pregonaba la paz y el amor como forma de vida y mostraban su rechazo al sistema.
Muchos de los concurrentes eran hippies (como vulgarmente los denominaba la gente).
En el festival, abundaban las melenas y los amuletos, las chicas lucían faldas de colores y sus símbolos eran la bandera del arco iris y el símbolo de la paz.
Los "hippies" estaban en contra de la guerra de Vietnam, por lo que Jimi Hendrix tocó el himno estadunidense en eléctrico durante el festival para demostrar que, aunque estuvieran en contra de la política militar de su país, seguían siendo estadounidenses.
Aparte del pacifismo, sus ideales eran el amor libre, la vida en comunas, el ecologismo y el amor por la música y por las artes.
Desde Woodstock, la mayoría optó por el bajo perfil lejos de la publicidad y, en numerosos países, han evolucionado en forma de comunas hippies o ecoaldeas, también denominadas “comunas del año 2000”. Además, siguen dándose cita en algunos festivales y encuentros para celebrar la vida y el amor, como en el Festival de la Paz.
En el festival, se vivieron intensas noches de sexo y drogas, destacándose el consumo de LSD y Marihuana.
Aunque inicialmente el concierto se organizó pensando que conllevaría pérdidas para la organización, el éxito del documental sobre el evento hizo que finalmente resultara un acto rentable.
Posteriormente se celebrarían otros festivales de Woodstock, en los años 1979, 1989, 1994 y 1999, pero el de 1969 es el Woodstock por antonomasia.
Durante los tres días, actuaron en éste orden:
Viernes 15 de agosto (El concierto empezó oficialmente a las 5:08 PM).
*Richie Havens (Abrió el festival - tocó 7 canciones)
*Swami Satchidananda. (Dio la invocación espiritual para el festival).
*Country Joe McDonald (Tocó sin su Banda The Fish).
*John Sebastian
*Sweetwater
*Incredible String Band
*Bert Sommer
*Tim Hardin
*Ravi Shankar (Tocó cinco canciones mientras estaba lloviendo).
*Melanie
*Arlo Guthrie
*Joan Baez
Sábado 16 de agosto (El concierto se reanudo a las 12:15 PM).
*Quill (Tocó durante 40 minutos un recital de 4 canciones).
*Keef Hartley Band
*Santana (Tocó 7 canciones, entre ellas: Persuasion).
*Canned Heat
*Mountain (Tocó más de una hora, incluyó un tema de Jack Bruce's).
*Janis Joplin (Realizó dos repeticiones de Piece of My Heart y Ball and Chain).
*Sly & The Family Stone (Empezaron a la 1:30 de la mañana).
*Grateful Dead
*Creedence Clearwater Revival (Tocaron 10 temas, entre ellos: Commotion).
*The Who (Comenzaron a las 3 AM, tocaron 24 canciones incluyendo Tommy).
*Jefferson Airplane (Empezaron a las 8 AM de la mañana, su repertorio incluyó ocho canciones, su concierto en este festival es considerado como uno de los momentos más memorables de la historia del rock).
Domingo 17 de agosto, a Lunes 18 (Luego de la noche maratónica, el programa del día se inició a las dos de la tarde).
*Joe Cocker (Fue el primer concierto del día).
Después de Joe Cocker el festival se suspendió durante unas horas por una fuerte tormenta.
*Country Joe and the Fish (Con ellos se reanudó el concierto a las 6 PM).
*Rock and Soul Music
*Ten Years After
*The Band (Interpretaron 11 temas).
*Blood, Sweat & Tears (Fue sobre la medianoche con cinco canciones).
*Johnny Winter
Crosby, Stills, Nash & Young (Empezaron a las tres PM, su recital se dividió dos partes, acústica y eléctrica y tocaron 18 temas).
*Paul Butterfield Blues Band
*Sha-Na-Na
*Jimi Hendrix (Insistió en ser él quien tocara en último lugar. Estaba programado para la medianoche, pero por retrasos en el festival, tocó a las 9 de la mañana del lunes. Empezó con un público de 80.000 personas y alcanzaron a verlo más de 500.000 personas. Su recital duró dos horas, y es el concierto más largo de su historia. Tocó 18 canciones, concluyendo con Hey Joe).
EL WOODSTOCK DE LAS PAMPAS
En nuestro país y en medio de una feroz dictadura, se quiso hacer un festival parecido al de la granja de Bethel.
La idea fue del recordado Edgardo Suarez, que fue uno de los más calificados locutores de la radiofonía Latinoamericana y su latiguillo “Hola Pariente”, aún se recuerda con cariño.
También fue un excelente actor y actuó en varios films, entre otros: La guerra del cerdo, Paño Verde, El Pibe Cabeza, Tiro de gracia, The players vs. Ángeles caídos, etc. Leonardo Favio lo convocó para dos de sus más renombradas películas: El romance del Aniceto y la Francisca y Juan Moreira, en donde encarna al “Cuerudo”, un memorable papel.
Cuenta Favio, que fue a Mendoza a buscar lugares y conoció al Negro Edgardo Suárez, que era locutor en la provincia.
-Me acompañó a hablar con el intendente para conseguir una grúa. Yo lo miraba y me daba cuenta de que él era el compadre Renato (El Romance…). Lo contraté, lo traje a Buenos Aires y se quedó a vivir acá. Lo metí a trabajar con Romay en Radio Libertad. Y así empezó su carrera en Buenos Aires.
El Negro Suarez eligió para su festival, las afueras de la ciudad de Lobos, distante a 110 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires
El sitio, en los alrededores de la laguna de Lobos, intentaba emular o identificarse con Tanglewood, Wight o el mismísimo Woodstock.
El por entonces Intendente Municipal de Lobos, Abel Francisco Alejandro Culela, aprobó la realización del “Primer Festival Argentino de la Música Joven” y, en seguida, varias cuadrillas de operarios iniciaron la instalación de 80 baños, 40 grifos de agua y una gigantesca red de equipos sonoros y de iluminación. Se construyeron puestos sanitarios y un gran escenario al aire libre.
"Un encuentro musical con características absolutamente nacionales", decía Luis Alberto Nozzi, uno de los organizadores.
Edgardo Suárez, uno de los padres del Festival, expresaba:
-El Festival tiene prevista la actuación de cantautores y juglares (Facundo Cabral, Pajarito Zaguri, Moris, Miguel Abuelo); números de proyección folklórica en actitud de cambio (El Cuarteto Zupay, Víctor Heredia, el Grupo Los Montoneros) y también se incluye a la vanguardia del tango con Piazzolla y la Baltar a la cabeza.
Por supuesto, música pop, beat, soul y rock'n'roll. Todas las hornadas (Almendra y Manal se presentarán por última vez antes de su separación), Los Gatos, Arco Iris, La Barra de Chocolate, La Cofradía de la Flor Solar y Moris.
Todos se internarán del 19 al 21 de setiembre en un “mistery magical tour” de 72 horas.
El locuaz Negro Suarez continuaba explicando con entusiasmo los preparativos de éste mega evento:
-El parque del Country, un exclusivo club de 100 hectáreas, espera alojar hasta 250.000 personas en carpas, automóviles y cálidas bolsas de dormir, bajo las estrellas. También, a un numeroso personal especializado en evitar cualquier tipo de perturbación.
Más que a la inversión de 80 millones (de los “viejos”), se exige proteger la continuidad de "una experiencia sana y pacífica como hasta ahora nunca se permitió a la población joven de la Argentina".
Suarez ha previsto qué, como el histórico encuentro de Bethel, el de Lobos tendrá su film. Estará a cargo de un equipo de cineastas de Delta Films y el apoyo documental de Canal 13 y Radio Rivadavia.
Pero claro, los gritos que pegaron algunos pobladores conservadores de la zona, más la presión de la iglesia y al fin, el “darse cuenta a tiempo” de los dictadores de turno, provocó la suspensión del festival y la desazón en miles de entusiastas jóvenes.
Y la Argentina se quedo sin su WOODSTOCK.
Atardecer en la laguna de Lobos
(Foto: tiempo-compartido.vivavisos.com.ar)
miércoles, 31 de octubre de 2012
88 AÑOS * ¡Feliz Cumpleaños, PUGA!!!
¡Como se pasa la vida querido “Flaco”, querido Puga!
Si parece que fue ayer nomás, que venías a buscarme a casa y me llevabas de la mano por la “vía muerta” desde la calle Velazco hasta la calle Zapiola, allá en “La Curva” o en “La Algodonera”, como llamábamos a los terrenos en donde estaba la cancha de Atlas.
Me dejabas junto a otros purretes en la canchita de “baby”, que estaba detrás del vestuario de madera y mientras preparabas las camisetas que iban a usar los más grandes, arreglabas algunos viejos y deformados botines de fútbol, le pasabas un poco de grasa a la pelota para que no se seque el cuero y cosías algunas “papas” en las gastadísimas medias que ni color tenían de tanto lavarlas.
Iban llegando los jugadores y entre cargadas y risas, se frotaban las piernas con “aceite verde” para calentar los músculos y evitar los desgarros. ¡Qué cosa!
Vos, que nunca te quedabas quieto, te ibas a la cancha a sacar piedritas, pintabas las líneas con cal y ajustabas las redes de los arcos.
Luego volvías al vestuario, armabas el equipo, pegabas cuatro gritos, once puteadas y…a la cancha.
Todo un ritual. Hermoso, único. Inolvidable.
Porque eras así. Tu espíritu indómito que te permitía experimentar y curiosear libremente, sembrando para crear nuevos hombres, nuevos futuros. Estabas pleno de conceptos de avanzada, creías en todo aquello que estaba fuera de lo común y aceptabas los nuevos desafíos sin perturbarte.
Todo esto aparentaba mostrarte como un desconsiderado para con los demás. Parecías egoísta, de mal carácter, emotivo y hasta casi violento. Porque eras impulsivo e insultabas con esa voz tan particular que hasta daba risa.
Aun así, con defectos y virtudes, te ganaste el respeto de todos, de propios y de extraños, de débiles y de poderosos. Y siempre fuiste coherente, algo muy difícil de ver hoy en día en los hombres.
Hoy, luego de 88 años, sigo festejando tu cumpleaños y me acompañan tus enseñanzas. Me acompañan tus palabras de aliento y tus gloriosas puteadas trepado en el alambrado:
“Vaya pibe y haga goles, que estamos perdiendo”. “Pero que carajo hace, usted es un pelotudo, péguele desde afuera”. “Sí, muy lindo gol, pero casi se lo atajan”.
¡Feliz Cumpleaños Ricardo Puga!
Las semillas que ayer sembraste, hoy veneran tu figura y jamás te olvidan.
Yo te agradezco lo que me diste y les diste a todos los que pasamos por Atlas y por tu vida.
In Memorian * 31/10/1924 *
MIGUEL ÁNGEL GIORDANO
(Escritoriador y centro delantero del Club Atlético Atlas de los primeros años)
NOTA: La foto fue tomada por Patricio D. Giordano y pertenece al último festejo de cumpleaños que le organizó la "Peña Ricardo Puga" de Atlas. Fue la última vez que se lo vio en público.
viernes, 26 de octubre de 2012
“PULPERÍA ÑA SERAPIA”
jueves, 3 de junio de 2010
Cultura: "Se fue un grande de verdad": Juan Carlos Bustriazo Ortiz, POETA
Escribe MIGUEL ÁNGEL GIORDANO
El poeta y MAESTRO, Juan Carlos Bustriazo Ortiz, falleció en el mediodía de este martes 1º de Junio, a los 80 años, en su casa de Santa Rosa, provincia de La Pampa.
Había nacido el 3 de diciembre de 1929, en Santa Rosa.
Fue policía de Territorios durante más de diez años, profesión en la que recorrió toda la provincia. Fue linotipista y, finalmente, se entregó por completo a la poesía y a la vida bohemia.
El Penca, o Negro -como lo llamaban en la intimidad familiar- falleció a causa de una gripe que lo afectaba y los entretelones relacionados con su sepelio, se vieron envueltos en giros novelescos, propios de su creación.
Bustriazo Ortiz, considerado no sólo uno de los poetas fundamentales de La Pampa -algunos lo señalan como un buscador de la palabra de relevancia internacional-, tuvo en su pluma creativa -muchas veces en contacto con la creación esotérica-, una poesía profunda, sabia y con lazos indudables con su tierra.
Lejos del escenario de la ciudad de Buenos Aires, la repercusión alcanzada por sus poemas excede largamente los límites provinciales. Está considerado entre los más importantes poetas nacionales y tras conocerse su fallecimiento, comenzaron a llegar saludos y congojas de todo el mundo.
Amante de la belleza de las mujeres, pícaro, profundo investigador de la palabra escrita y hablada, muchos accedieron a su poesía porque sus trabajos fueron musicalizados por varios cantautores pampeanos.
Fue autodidacta y durante muchos años fue corrector y linotipista del diario La Arena. También fue animador cultural de varios boliches y peñas de la ciudad de Santa Rosa.
La profesora Teresa Girbal lo incluye en el texto de investigación Estudios de Literatura Pampeana (1974).
Ha sido publicado en las revistas Bardo; La Danza del Ratón; Alguien llama. Carpeta de poesía argentina; Diario de Poesía; Patagonia/Poesía; Museo Salvaje; Alter Ego y en los suplementos “Confines” (diario El Patagónico, Comodoro Rivadavia, Chubut) y “Caldenia” (diario La Arena, Santa Rosa, La Pampa).
Aguarda su edición la antología Herejía bermeja, preparada por el poeta Cristian Aliaga.
El gran poeta vivía junto a su esposa Lidia Hernández en una humilde casa qué, junto a una pensión, le donara el gobierno provincial.
Su obra había sido declarada de interés provincial. En el año 2009, el gobierno de la provincia de La Pampa dispuso incluir en el Registro Provincial de Patrimonio Cultural, sus obras completas denominada "Canto Quetral" (que cuenta con 79 libros titulados y numerados).
Los restos, que no fueron velados, llegaron al cementerio a las diez de la mañana y entre las más de sesenta personas que aguardaban al cortejo, se hallaban presentes, entre otros: el escritor Edgar Morisoli, Teresita Poussif, Juliana Poussif Rodríguez, José Depetris, sus hermanas Juana y Yolanda, Sergio De Matteo, el ministro Néstor Torres, Fernando Dagué, los músicos Oscar García y Alberto Acosta y el intendente Francisco Torroba.
El sepelio se produjo en medio de una fuerte tensión pues las hermanas de Bustriazo le recriminaron a Lidia por qué no las habían dejado pasar a la sala velatoria de la Cooperativa Popular de Electricidad (CPE). "Fue una decisión de Juan Carlos. No quería el velatorio", respondió Lidia.
Fernando Dagué fue el primer orador. "'Penca', siempre estarás entre nosotros", expresó. También lo hizo posteriormente Juanita, hermana. "Por fin estás libre", dijo. Finalmente, nuestro gran poeta, fue despedido por un largo y sentido aplauso.
Los perdono a todos: yo, modestamente digo esto, siempre los entendí, los comprendí y sé muy bien que no hicieron con mala intención cualquiera de aquellas cosas que pudieron perjudicarme.
Sé muy bien que la gran mayoría no me entendió ni me entenderán y que hay honrosas excepciones que sí lo hicieron; ellos saben bien quienes son.
Pero sepan todos que los quiero y los abrazo, desde éste, mi eterno vuelo de calandrias y estén seguros que hasta donde me den las fuerzas los voy a cuidar.
Gracias queridos amigos, allí quedan mis versos que son de todos.
Juan Carlos
"Bustriazo formó parte durante décadas de esa cofradía de intelectuales y noctámbulos que rodearon la aventura de la reaparición de La Arena en los 50, luego de una década de obligado silencio, donde fue linotipista y corrector durante décadas
No obstante, y más allá de las bromas, las pasajeras polémicas, los enojos, todos sabían que había allí un hombre que era un privilegio tener cerca. Alguien tocado por la rara facultad de encontrar en las palabras la forma de devolvernos una imagen de las cosas y de lo que pasaba. Piedras, personas y personajes, padeceres y amores que se creía conocer, tomaban forma a través de sus versos, se descubrían esenciales o en pliegues que solo el poeta era capaz de ver y contar.
Caminó mucho la ciudad y su noche. Su salud se resintió en esa obsesión por volar en vapores de un vino que lo ayudaban a escribir pero que lo sumergirían luego en las profundidades de una enfermedad cuya cura le alejó los peligros de una segura alienación pero también le quitó la inspiración a su pluma.
Más de una vez, en esos años de sosiego al lado de la mujer que lo acompañaría hasta su último suspiro, creyó sentir como antaño la presencia de esa musa que lo había abandonado. "Ahí viene la brujalabra..." escribió una vez en la nueva redacción de La Arena en un papelito suelto que le obsequió al periodista y quedó colgado de una columna. Escrita de su puño, con garabatos cuneiformes, fue un talismán de inspiración para un cuerpo de redactores que ya no contaba sino a uno solo de quienes lo habían visto todas las noches lidiar con la linotipo, con las pruebas o simplemente leyendo sus poemas entre el ruido de la plana que resoplaba ejemplares de madrugada. Esos jóvenes periodistas habían nacido casi cuando él ya se despedía del oficio de escribir.
Pero estos periodistas bisoños, aprendices en el arte de escribir que él manejaba como un mago, que ya no eran ni tan noctámbulos ni, tal vez, tan intelectuales como los que Bustriazo había conocido y frecuentado en La Arena de los 50, 60 y 70, lo veneraban como al celoso guardián de una palabra que se le negaba pero que, sabían, logró encerrar en la monumental obra de setenta libros que ya no tenía.
En sus cada vez más espaciadas apariciones en la redacción que había cambiado las Lexicon por computadoras, llegaba para recordarle a nuestro director la vez que le puso letra a un tango suyo y lo tocó con su fuelle. Cada vez que eso ocurría el viejo bandoneonista callaba pues no recordaba, pese a su memoria de veterano periodista, ese episodio del tango que tocó alguna vez siguiendo, como un ciego, la voz del poeta." (Publicada por el Diario La Arena, en Notas pampeanas).
Bustriazo Ortiz tiene una vasta obra, esencialmente inédita, que fue rescatada en el último lustro por una publicación oficial realizada por la ex vicegobernadora Norma Durango y por emprendimientos particulares, a los que estuvo ligado el poeta pampeano Sergio De Matteo.
Además, numerosos compositores pampeanos han puesto música a sus obras.
OBRA COMPLETA (Editada): Canto Quetral
Elegías de la piedra que canta 1969
Aura del estilo 1970
Unca bermeja 1984
Poemas Puelches; Quetrales. Cantos del añorante 1991
Libro del Ghenpín 1977
La tejedora puelche
Andaba doña Gregoria el caserío,
ofreciendo sus matras. Un día se fue
del pago. Los paisanos conservan
sus trabajos todavía, llenando con sus
colores los humildes recintos de los
ranchos...
Aquí viene llegando
la tejedora puelche,
la que tejía sus matras
lo mismo que su suerte.
Venía siempre al pueblo
en busca de la gente,
saliendo de la tarde
como una chilca verde.
Llegaba despacito,
subiendo desde el este,
allá, donde el río seco
se junta con la muerte.
Chamal rojizo y verde,
color que trae la suerte.
¡Ay, tejedora puelche!
tu sombra siempre vuelve.
Hoy suben de la tierra
tus raíces silvestres,
los vivos colorinches
de tus lanas alegres.
Loco el viento de junio
castiga, pardo y fuerte,
con tus matras yo tengo
la sola patria puelche.
Y aquí te dejo viva
memoria del Oeste,
derramada en mi canto
como un río ferviente.
Chamal rojizo y verde,
color que trae la suerte.
¡Ay, tejedora puelche!
tu sombra siempre vuelve.
Quetral 4
Quetral del salamanquero,
del indio rico Antipán,
de aquel Jesús Calluhueque
borracho en la soledad…
“Los brujos dan sus poderes,
le piden prendas al hombre:
tuve que darles mi matra
bordada con arreboles.”
Quetral del brujo piedroso,
de aquella pipa de piedra,
o del matuasto tejido
por el señor-de-las-sierras…
Escribe MIGUEL ÁNGEL GIORDANO
El poeta y MAESTRO, Juan Carlos Bustriazo Ortiz, falleció en el mediodía de este martes 1º de Junio, a los 80 años, en su casa de Santa Rosa, provincia de La Pampa.
Había nacido el 3 de diciembre de 1929, en Santa Rosa.
Fue policía de Territorios durante más de diez años, profesión en la que recorrió toda la provincia. Fue linotipista y, finalmente, se entregó por completo a la poesía y a la vida bohemia.
El Penca, o Negro -como lo llamaban en la intimidad familiar- falleció a causa de una gripe que lo afectaba y los entretelones relacionados con su sepelio, se vieron envueltos en giros novelescos, propios de su creación.
Bustriazo Ortiz, considerado no sólo uno de los poetas fundamentales de La Pampa -algunos lo señalan como un buscador de la palabra de relevancia internacional-, tuvo en su pluma creativa -muchas veces en contacto con la creación esotérica-, una poesía profunda, sabia y con lazos indudables con su tierra.
Lejos del escenario de la ciudad de Buenos Aires, la repercusión alcanzada por sus poemas excede largamente los límites provinciales. Está considerado entre los más importantes poetas nacionales y tras conocerse su fallecimiento, comenzaron a llegar saludos y congojas de todo el mundo.
Amante de la belleza de las mujeres, pícaro, profundo investigador de la palabra escrita y hablada, muchos accedieron a su poesía porque sus trabajos fueron musicalizados por varios cantautores pampeanos.
Fue autodidacta y durante muchos años fue corrector y linotipista del diario La Arena. También fue animador cultural de varios boliches y peñas de la ciudad de Santa Rosa.
La profesora Teresa Girbal lo incluye en el texto de investigación Estudios de Literatura Pampeana (1974).
Ha sido publicado en las revistas Bardo; La Danza del Ratón; Alguien llama. Carpeta de poesía argentina; Diario de Poesía; Patagonia/Poesía; Museo Salvaje; Alter Ego y en los suplementos “Confines” (diario El Patagónico, Comodoro Rivadavia, Chubut) y “Caldenia” (diario La Arena, Santa Rosa, La Pampa).
Aguarda su edición la antología Herejía bermeja, preparada por el poeta Cristian Aliaga.
El gran poeta vivía junto a su esposa Lidia Hernández en una humilde casa qué, junto a una pensión, le donara el gobierno provincial.
Su obra había sido declarada de interés provincial. En el año 2009, el gobierno de la provincia de La Pampa dispuso incluir en el Registro Provincial de Patrimonio Cultural, sus obras completas denominada "Canto Quetral" (que cuenta con 79 libros titulados y numerados).
Los restos, que no fueron velados, llegaron al cementerio a las diez de la mañana y entre las más de sesenta personas que aguardaban al cortejo, se hallaban presentes, entre otros: el escritor Edgar Morisoli, Teresita Poussif, Juliana Poussif Rodríguez, José Depetris, sus hermanas Juana y Yolanda, Sergio De Matteo, el ministro Néstor Torres, Fernando Dagué, los músicos Oscar García y Alberto Acosta y el intendente Francisco Torroba.
El sepelio se produjo en medio de una fuerte tensión pues las hermanas de Bustriazo le recriminaron a Lidia por qué no las habían dejado pasar a la sala velatoria de la Cooperativa Popular de Electricidad (CPE). "Fue una decisión de Juan Carlos. No quería el velatorio", respondió Lidia.
Fernando Dagué fue el primer orador. "'Penca', siempre estarás entre nosotros", expresó. También lo hizo posteriormente Juanita, hermana. "Por fin estás libre", dijo. Finalmente, nuestro gran poeta, fue despedido por un largo y sentido aplauso.
Los perdono a todos: yo, modestamente digo esto, siempre los entendí, los comprendí y sé muy bien que no hicieron con mala intención cualquiera de aquellas cosas que pudieron perjudicarme.
Sé muy bien que la gran mayoría no me entendió ni me entenderán y que hay honrosas excepciones que sí lo hicieron; ellos saben bien quienes son.
Pero sepan todos que los quiero y los abrazo, desde éste, mi eterno vuelo de calandrias y estén seguros que hasta donde me den las fuerzas los voy a cuidar.
Gracias queridos amigos, allí quedan mis versos que son de todos.
Juan Carlos
"Bustriazo formó parte durante décadas de esa cofradía de intelectuales y noctámbulos que rodearon la aventura de la reaparición de La Arena en los 50, luego de una década de obligado silencio, donde fue linotipista y corrector durante décadas
No obstante, y más allá de las bromas, las pasajeras polémicas, los enojos, todos sabían que había allí un hombre que era un privilegio tener cerca. Alguien tocado por la rara facultad de encontrar en las palabras la forma de devolvernos una imagen de las cosas y de lo que pasaba. Piedras, personas y personajes, padeceres y amores que se creía conocer, tomaban forma a través de sus versos, se descubrían esenciales o en pliegues que solo el poeta era capaz de ver y contar.
Caminó mucho la ciudad y su noche. Su salud se resintió en esa obsesión por volar en vapores de un vino que lo ayudaban a escribir pero que lo sumergirían luego en las profundidades de una enfermedad cuya cura le alejó los peligros de una segura alienación pero también le quitó la inspiración a su pluma.
Más de una vez, en esos años de sosiego al lado de la mujer que lo acompañaría hasta su último suspiro, creyó sentir como antaño la presencia de esa musa que lo había abandonado. "Ahí viene la brujalabra..." escribió una vez en la nueva redacción de La Arena en un papelito suelto que le obsequió al periodista y quedó colgado de una columna. Escrita de su puño, con garabatos cuneiformes, fue un talismán de inspiración para un cuerpo de redactores que ya no contaba sino a uno solo de quienes lo habían visto todas las noches lidiar con la linotipo, con las pruebas o simplemente leyendo sus poemas entre el ruido de la plana que resoplaba ejemplares de madrugada. Esos jóvenes periodistas habían nacido casi cuando él ya se despedía del oficio de escribir.
Pero estos periodistas bisoños, aprendices en el arte de escribir que él manejaba como un mago, que ya no eran ni tan noctámbulos ni, tal vez, tan intelectuales como los que Bustriazo había conocido y frecuentado en La Arena de los 50, 60 y 70, lo veneraban como al celoso guardián de una palabra que se le negaba pero que, sabían, logró encerrar en la monumental obra de setenta libros que ya no tenía.
En sus cada vez más espaciadas apariciones en la redacción que había cambiado las Lexicon por computadoras, llegaba para recordarle a nuestro director la vez que le puso letra a un tango suyo y lo tocó con su fuelle. Cada vez que eso ocurría el viejo bandoneonista callaba pues no recordaba, pese a su memoria de veterano periodista, ese episodio del tango que tocó alguna vez siguiendo, como un ciego, la voz del poeta." (Publicada por el Diario La Arena, en Notas pampeanas).
Bustriazo Ortiz tiene una vasta obra, esencialmente inédita, que fue rescatada en el último lustro por una publicación oficial realizada por la ex vicegobernadora Norma Durango y por emprendimientos particulares, a los que estuvo ligado el poeta pampeano Sergio De Matteo.
Además, numerosos compositores pampeanos han puesto música a sus obras.
OBRA COMPLETA (Editada): Canto Quetral
Elegías de la piedra que canta 1969
Aura del estilo 1970
Unca bermeja 1984
Poemas Puelches; Quetrales. Cantos del añorante 1991
Libro del Ghenpín 1977
La tejedora puelche
Andaba doña Gregoria el caserío,
ofreciendo sus matras. Un día se fue
del pago. Los paisanos conservan
sus trabajos todavía, llenando con sus
colores los humildes recintos de los
ranchos...
Aquí viene llegando
la tejedora puelche,
la que tejía sus matras
lo mismo que su suerte.
Venía siempre al pueblo
en busca de la gente,
saliendo de la tarde
como una chilca verde.
Llegaba despacito,
subiendo desde el este,
allá, donde el río seco
se junta con la muerte.
Chamal rojizo y verde,
color que trae la suerte.
¡Ay, tejedora puelche!
tu sombra siempre vuelve.
Hoy suben de la tierra
tus raíces silvestres,
los vivos colorinches
de tus lanas alegres.
Loco el viento de junio
castiga, pardo y fuerte,
con tus matras yo tengo
la sola patria puelche.
Y aquí te dejo viva
memoria del Oeste,
derramada en mi canto
como un río ferviente.
Chamal rojizo y verde,
color que trae la suerte.
¡Ay, tejedora puelche!
tu sombra siempre vuelve.
Quetral 4
Quetral del salamanquero,
del indio rico Antipán,
de aquel Jesús Calluhueque
borracho en la soledad…
“Los brujos dan sus poderes,
le piden prendas al hombre:
tuve que darles mi matra
bordada con arreboles.”
Quetral del brujo piedroso,
de aquella pipa de piedra,
o del matuasto tejido
por el señor-de-las-sierras…
lunes, 3 de mayo de 2010
Deportes: SAN MARTÍN 2 vs ATLAS 1
Los Once frente a San Martín
Llano ya metió el furibundo cabezazo y la pelota ingresa en el arco
Gol de Atlas bien anulado
La desazón final de los muchachos
Deportes: EL INFORMADOR DE ATLAS Nº 123 3 / 5 / 2010
SAN MARTÍN 2 vs ATLAS 1
“CON LA FRENTE BIEN ALTA”
Informe y fotos: MIGUEL ÁNGEL GIORDANO
“LOS HÉROES SON PERSONAS
QUE HACEN LO QUE SE TIENE QUE HACER,
CUANDO SE NECESITA HACERLO
Y SIN IMPORTAR LAS CONSECUENCIAS”.
LA PRIMERA:
“A PEDIDO y POR DERECHO PROPIO”
¡ YA LLEGA EL AMOR DE ATLAS!
*MARRÓN DESDE LA CUNA*
(Continuará)
COMENTARIO:
Hasta aquí llegamos. Pero con la frente bien alta y con la dignidad a flor de piel. Descarnada, pero bien nuestra. Bien de Atlas.
Esa dignidad demostrada por los jugadores, que me hizo lagrimear al final del partido y cuyo fervor puesto sobre “la verde gramilla” hoy en Burzaco, quedará grabado para siempre en mi memoria.
¿Fue justo el resultado? Sí, fue tan justo como injusto el empate del otro día en el “Santuario Ricardo Puga”.
San Martín salió con todo a llevarse por delante a nuestros Marrones y pudo haber convertido en esos primeros minutos, pero la gran tarde de Luquitas Ponzio le dijo que no y en la primera llegada seria de Atlas, un centro de la derecha fue capitalizado de manera sorpresiva y contundente por un palazo espectacular de cabeza que metió “Mimi” Llano.
Enmudeció el estadio, pero enseguida, un error del propio Llano, casi permite que el local empate.
Apurado por el resultado y apoyado por la multitud que acompañó desde las tribunas, el conjunto “Azul”, con el Rata Rodríguez como su líder (y uno de los mejores del encuentro), se fue con desorden pero con mucha fuerza hacia el área de Atlas.
Nuestros defensores apenas podían contener los pelotazos que caían desde todas partes y San Martín tuvo el gol en tres ocasiones claras, pero la gran tarde de Ponzio y la suerte, hicieron que la primera etapa terminara con el tanteador a favor de “El Puma del Oeste”.
En el segundo tiempo, fue clara la decisión de Motta de aguantar el resultado en los primeros quince minutos. Pero el local, pudo lograr el empate a los cinco de juego y así desbarató cualquier estrategia.
Ese gol fue un mazazo para nuestros Gladiadores.
Pocos minutos después, tras una infracción de Atlas cerca del medio campo, el Rata Rodríguez capitaliza el centro al área y pone a San Martín en ventaja.
A partir de allí, el local manejó el partido y estuvo cerca de aumentar las cifras.
Nuestro equipo pudo llegar al empate pero el arquero deshizo la jugada y, mientras nuestros muchachos se desesperaban por llegar al gol, los locales abrían la cancha y metían largos pelotazos ante una defensa que se adelantaba cada vez más.
Y así, de a poco, se fue yendo el partido que consagró a San Martín para disputar la final del torneo reducido frente a Liniers.
Bien por el árbitro Monsalvo que manejó con firmeza el partido y no se dejo llevar por la presión del ambiente.
Ha sido una gran experiencia la que hemos vivido todos los hinchas de Atlas y cuando nuestras mentes y corazones se enfríen un poco, habrá que hacer un profundo análisis para capitalizar todos los aciertos y enmendar los errores que se hayan producido en este largo año.
Les agradezco a todos los jugadores el empeño y su calidad humana puestos de manifiesto en cada partido.
A los dos cuerpos técnicos que llevaron adelante éste proceso, mis felicitaciones y agradecimiento por el trabajo serio que han realizado.
A los miembros de la Comisión Directiva, mi reconocimiento por todo lo que luchan a diario para sostener al club.
A los hinchas, les pido que sigan apoyando al Club Atlético Atlas, porque éste ha sido un paso hacia atrás pero para tomar impulso. El próximo torneo tendremos la revancha y todos juntos lograremos un club más grande y en la “C”.
Salute
CANCHA: San Martín (Bco.) (5)
ÁRBITRO: Américo Monsalvo (8)
PÚBLICO: 1025 (1000 de San Martín *25 de Atlas )
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